Eliud Kipchoge no detiene su agenda. A menos de un mes de su participación en el Maratón de Nueva York, el múltiple campeón keniata volverá a ponerse un dorsal este domingo.

Será este 30 de noviembre en Bangkok, donde formará parte de la carrera de 10 kilómetros del Amazing Thailand Marathon. Su presencia se enmarca en su rol como Embajador de Turismo, Deportes y Cultura del país asiático, un vínculo que lo ha llevado a estar presente en las principales acciones de promoción deportiva de Tailandia.
Aunque hace más de una década que no compite oficialmente en un 10K —su última participación fue en 2014 en Castelbuono, Italia— Kipchoge ya corrió esta misma distancia en Bangkok en 2024. Su récord personal en la modalidad es 28:11, logrado en 2009 en los Países Bajos. Para la edición 2025, los organizadores trabajan para integrarlo nuevamente en esa distancia, con una expectativa clara: potenciar la visibilidad del evento con la figura más influyente del maratón mundial.

La ciudad está impulsando el Amazing Thailand Marathon con fuerza: las inscripciones ya superan los 47.900 participantes, entre ellos más de 8.000 extranjeros procedentes de 86 países. La Autoridad de Turismo estima un impacto económico —entre directo e indirecto— de 1.701 millones de baht (aproximadamente 52 millones de dólares estadounidenses) cifra que supera ampliamente el presupuesto de la prueba. Incluso los sistemas de transporte urbano ajustarán horarios del Skytrain y del metro para absorber el flujo de corredores y espectadores desde la madrugada.
Para Kipchoge, esta carrera encaja perfectamente con el rumbo que viene marcando en los últimos meses. Tras su despedida del circuito profesional de élite en Nueva York —donde finalizó 17º— el atleta de 41 años afirmó que se encuentra en una etapa diferente, menos enfocada en el cronómetro y más en las experiencias que le permiten conectar con corredores de todos los niveles. También anunció su intención de correr en todos los continentes, incluida la Antártida, un viejo sueño que retoma en esta nueva fase de su trayectoria.

“Quiero contar una historia distinta, una en la que no siempre tenga que correr muy rápido”, declaró en diálogo con Olympics.com. Además, remarcó que su objetivo ahora es inspirar a los jóvenes y demostrar que siempre es posible seguir empujando los límites, tanto en el maratón como en otros desafíos personales.
El domingo, mientras más de 35.000 corredores recorran las calles de Bangkok entre las distintas distancias del evento, la presencia del keniata será uno de los momentos más esperados. Para muchos participantes será la oportunidad de compartir circuito —aunque sea por unos kilómetros— con quien ha redefinido la historia del maratón. Y para Kipchoge, será una forma más de confirmar que su camino en el running continúa evolucionando, lejos de una retirada definitiva y con nuevos horizontes en vista.






