Las calles de Buenos Aires volvieron a teñirse de celeste y blanco en una edición histórica de Fiestas Mayas. La tradicional competencia organizada por Club de Corredores celebró este domingo sus 50 ediciones con una cifra récord de 12.975 finalistas solo teniendo en cuenta los clasificados en 10 kilómetros (clasificación oficial) y una jornada donde el running volvió a mezclarse con la cultura popular, la música y la identidad argentina.

La clásica prueba de 10 kilómetros, acompañada también por la distancia participativa de 3K, reunió corredores de 43 nacionalidades y transformó una vez más los Bosques de Palermo en uno de los grandes puntos de encuentro del atletismo sudamericano.
Con el apoyo de Saucony como sponsor deportivo, la carrera ratificó su lugar como el evento de running más emblemático del calendario argentino.
Desde temprano, miles de corredores comenzaron a ocupar la zona de largada y llegada ubicada sobre Avenida Figueroa Alcorta y Monroe.
Entre mates, banderas argentinas, camisetas de running y fotos grupales, el clima patrio volvió a convertirse en uno de los sellos distintivos de la competencia, nacida en 1972 y considerada una de las pruebas de calle más antiguas y tradicionales de Sudamérica.

Uno de los momentos más emotivos de la mañana llegó minutos antes de la largada, cuando el tenor Iván Maier interpretó el Himno Nacional Argentino frente a una multitud en silencio mientras una enorme bandera argentina cubría el sector de partida. La escena volvió a reflejar el espíritu único de Fiestas Mayas, una carrera donde el componente emocional trasciende lo deportivo.
Empieza la carrera
En el plano competitivo, la edición 2026 mostró un altísimo nivel atlético. Entre los hombres, el triunfo quedó para el chubutense Joaquín Arbe, que ganó con un tiempo de 29:20 tras una definición muy ajustada. El maratonista olímpico volvió a demostrar vigencia y estrategia en un circuito rápido desde el inicio.
“Sabía que en el remate tendría mi oportunidad y corrí más de atrás, esperando el momento. Pude aguantar el ritmo con el que empezó Manu [Córsico]”, explicó Arbe después de la carrera. Más tarde agregó: “Estoy contento porque es la segunda vez que corro y la segunda vez que gano. Ganar otra vez Fiestas Mayas es un premio muy grande. Sigo competitivo, me siento muy bien y esta victoria me estimula a seguir así”.
Detrás del vencedor llegaron Manuel Córsico con 29:22, el brasileño Jerónimo Wendell con 29:28, Mauricio Garzón con 29:33 y Alexis Corrías con 29:35, en una de las ediciones más veloces de los últimos años.

En la categoría femenina, la victoria fue para Sofía Gómez con récord del circuito, quien se impuso con un sólido registro de 32:41 y confirmó el gran presente que atraviesa dentro del atletismo argentino.
“Era mi cuarta vez en Fiestas Mayas, quería ganarla y hoy se me dio. Es una alegría inmensa porque trabajé mucho para esto”, expresó la ganadora tras cruzar la meta. Luego, en diálogo con la prensa, agregó: “Estuve toda la semana pensando en la llegada. Ayer fue mi cumpleaños y este triunfo es el mejor regalo que podía tener. Me voy feliz”.
Su escolta fue la destacada atleta marplatense Sofía Luna que llegó en 33:12 y que según a declaraciones a Locos Por Correr, piensa ya en empezar a entrenar para su “relanzamiento” en la distancia de maratón (corrió una vez la distancia, en Mar del Plata 2018 y la ganó).

RESULTADOS COMPLETOS ACÁ
Carrera con show
A lo largo de todo el recorrido hubo intervenciones artísticas, espectáculos folklóricos y música en vivo. Personajes históricos, mazamorreras y caballeros de época acompañaron el trayecto repartiendo escarapelas y aportando un color muy particular a la celebración patria.
También tuvo una presencia destacada la Banda de la Armada Argentina, protagonista de una puesta especial preparada para homenajear las cinco décadas de la competencia.
Uno de los grandes diferenciales de esta edición aniversario fue la creación de un espacio VIP exclusivo para 120 atletas de elite, algo inédito en carreras de calle argentinas. La organización dispuso un sector con recuperación, servicios personalizados y área de concentración previa a la largada para los principales fondistas nacionales y sudamericanos.

La ceremonia de premiación también tuvo un fuerte componente simbólico. El encargado de entregar los trofeos fue Juan Carrizo, máximo ganador histórico de Fiestas Mayas con ocho triunfos, siete de ellos consecutivos. Su presencia aportó todavía más valor emotivo a una edición atravesada por la memoria y la historia del atletismo argentino.
Después de la prueba principal, la actividad continuó con la tradicional carrera participativa de 3 kilómetros, donde familias, chicos, adultos mayores y grupos de entrenamiento compartieron una mañana marcada por el deporte y el encuentro social.
Más de medio siglo después de su nacimiento, Fiestas Mayas sigue manteniendo intacta su esencia: correr para celebrar la historia argentina, el atletismo y la pasión popular por el running.

















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