El atletismo internacional cerró un capítulo histórico este fin de semana tras la disputa del New Balance Indoor Grand Prix.
Con la caída del último récord que aún conservaba en pista, Kenenisa Bekele dejó oficialmente de figurar como recordista mundial, poniendo fin a una era que marcó a varias generaciones del fondo y mediofondo.

Durante más de veinte años, el nombre del etíope fue sinónimo de excelencia y dominio absoluto.
Sus récords resistieron avances tecnológicos, cambios en los métodos de entrenamiento y la irrupción de nuevas figuras, pero el paso del tiempo y la evolución del atletismo terminaron por desbancar incluso las marcas más longevas de su extraordinaria carrera.
El primer récord en caer fue la de las dos millas en pista cubierta, un récord que Bekele sostuvo durante 7 años y 5 días, hasta que Mo Farah lo superó en febrero de 2015 en el Grand Prix de Birmingham con un registro de 8:03.40.
Sin embargo, el golpe más significativo llegó en las pruebas clásicas del fondo al aire libre.

El récord mundial de los 5.000 metros, una de las joyas más preciadas del atletismo, permaneció imbatido durante 16 años, 2 meses y 15 días, hasta que Joshua Cheptegei lo pulverizó en la Diamond League de Mónaco en agosto de 2020 con 12:35.36.
Ese mismo año, el ugandés también terminó con el histórico récord de los 10.000 metros, que había sobrevivido 15 años, 1 mes y 11 días, al detener el cronómetro en 26:11.00 en Valencia.

En pista cubierta, la huella de Bekele fue todavía más profunda.
Su récord mundial indoor de 5.000 metros resistió casi 21 años, hasta que Grant Fisher lo superó en febrero del año pasado en la Universidad de Boston con un tiempo de 12:44.09.
Finalmente, este fin de semana llegó el último capítulo: Hobbs Kessler batió el récord mundial indoor de 2.000 metros en el NB Indoor Grand Prix con 4:48.79, una marca que el etíope había mantenido durante 18 años, 11 meses y 7 días.

Como suele ocurrir en el deporte de alto rendimiento, los récords están destinados a caer. Aun así, la pérdida de sus plusmarcas no altera el lugar que Kenenisa Bekele ocupa en la historia del atletismo.
Campeón olímpico, múltiple campeón mundial y referencia absoluta del fondo durante más de una década, su legado trasciende los registros y permanece como uno de los más influyentes y admirados de todos los tiempos.






