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Bernard Lagat: “una leyenda entre dos países”

Bernard Lagat nació en Kenia el 12 de diciembre de 1974 sin imaginar todo lo que la vida había de depararle. Quinto de diez hijos de una familia de granjeros del poblado de Kaptel, en el Valle del Rift, Bernard pertenece a la etnia Nandiy fue criado según principios de rigor donde la fortaleza hacerse fuerte ante la adversidad no es una opción. Correr siempre fue algo natural para él. Todos los dias corría dos kilómetros para ir al colegio, al mediodía volvía a su casa para comer su ugali, regresaba al colegio y de ahí finalmente a su casa. Siempre corriendo, todos los días. Una formación atlética de lo más orgánica. Su historia, de medallista olímpico para dos países, en esta nota.

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Bernard Lagat en familia. Medallista olímpico para Kenia y Estados Unidos

De correr para estudiar a entrenar formalmente hubo solo un paso. Además de una capacidad cardiovascular formidable adquirida a muy temprana edad, Bernard tenía grandes referentes, como Kipchoge Keino y Henry Rono, a quienes supo admirar desde entonces. Las primeras recompensas llegaron con el tiempo. De esta manera, a los 17 años, recibió su primer par de zapatillas para correr.

Además del deporte, Bernard tenía otros horizontes. Con el mismo entusiasmo tenía para entrenar que para estudiar, ingresó a la Universidad de Kenia, aunque ya por entonces deseaba formarse académicamente en los Estados Unidos.

En la pista encontró la distancia que mejor le sentaba, los 1.500 metros, y se dedicó a correrlos como un especialista. Cada día mejoraba su rendimiento. En 1996 se quedó afuera de los Juegos Olímpicos de Atlanta, pero su rendimiento lo llevó a los Estados Unidos, país donde su vida iba a cambiar por completo.
Lagat había llegado a un lugar completamente distinto a Kenia, donde debió adaptarse a una realidad que no conocía. Se puso a correr bajo el mando del entrenador chino James Li, quien le corrigió la forma de hacerlo, hasta que Lagat empezó a correr con la zancada elegante que lo hizo distintivo.

Los progresos del keniano se hacían cada vez más evidentes. En 1999 consiguió su primer patrocinio importante, y con el dinero construyó una casa para sus padres, que seguían viviendo en el Valle del Rift. Lagat, ya era una figura consagrada, optó por seguir estudiando: ingresó entonces a la Universidad de Washington, donde se recibiría como Licenciado en sistemas (“Management Information Systems and Decision Science”).

En el año 2000 tuvo su primera participación olímpica. En Sydney subió al podio en los 1.500 metros con un bronce, detrás de Noah Ngeny y del gran Hicham El Guerrouj. Detrás del marroquí llegó también en el Mundial de Atletismo de 2001 en. Edmonton, Canadá.

Bernard Lagat en acción:

El doping

Bernard Lagat era una figura sobresaliente en el atletismo mundial. Solamente El Guerrouj corrió los 1.500 metros más rápido que él. En 2003, la vida parecía sonreírle cuando le llegó lo más temible para todo atleta: el fantasma del doping.

Una muestra de orina indicaba un dopaje positivo mediante EPO. La desolación de Lagat fue total: él se sabía limpio y no encontraba explicación. Cinco semanas después, el análisis de una muestra B dio negativo y el keniano limpió su nombre. Ahora podía seguir compitiendo con las dudas despejadas.

En Atenas 2004 volvió a competir en Juegos Olímpicos, otra vez en 1.500 metros. Su desempeño fue excelente y casi perfecto, de no ser que antes que él cruzó la meta su eterno rival Hicham El Guerrouj, con una diferencia de apenas 11 centésimas de segundo.

Para esa época Lagat había encontrado en los Estados Unidos su nuevo hogar: allí conoció a su esposa Gladys Tom, con la que tiene dos hijos; Miika y Gianna.
Esto lo llevó a nacionalizarse estadounidense. Debido al cambio de ciudadanía, debió mantenerse fuera de las competencias internacionales durante todo 2005 y no pudo participar del Mundial de Atletismo de Helsinki. Dos años después, en Osaka, tuvo el esperado desquite cuando, ya como ciudadano norteamericano, se llevó el oro en 1.500 y 5.000 metros.

Lagat tenía 33 años cuando se llevaron a cabo los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. A una edad en la que muchos corredores africanos dejan de ser competitivos, él llegó a la final de una prueba rápida como los 5000 metros con nueva nacionalidad.
Eran sus tercera vez en Juegos Olímpicos, la primera con la bandera estadounidense.

Y si participar de la cita olímpica tres veces parece frecuente, la cuarta vez de Lagat, en Londres y ya con 37 años, sorprende aún más.
Con su paso por la capital británica, el atleta de zancada elegante completó cuatro Juegos Olímpicos con una particularidad: en los primeros dos estuvo representando a Kenia en los 1.500 metros, en los dos restantes a los Estados Unidos en los 5.000 metros. Solo le faltó el oro.

Lagat logró mantener un nivel superlativo por más tiempo que la gran mayoría de sus contemporáneos. Ya con 40 años, Bernard Lagat sigue compitiendo en un gran nivel, desafiando el paso del tiempo. En mayo de 2015 debutó en 10 kilómetros en las calles de Manchester, donde registró un tiempo de 27:48, más rápido que cualquier otro de su edad, estableciendo un nuevo récord mundial.

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About Gustavo Oliveri

Maratonista. Productor de contenidos y columnista en Locos Por Correr RADIO y LocosPorCorrer.com - Traductor.

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