Eliud Kipchoge continúa mostrando su influencia global en el mundo del running incluso antes de poner en marcha su próximo gran desafío: una gira que lo llevará a correr maratones en los siete continentes con fines solidarios, sin abandonar su presencia en el alto rendimiento.
Mientras se ultiman las fechas oficiales de ese proyecto, el atleta keniata mantiene una intensa agenda internacional tras despedirse de la competencia tradicional en Nueva York.

En esta ocasión, el múltiple campeón olímpico viajó a Asia para acompañar el lanzamiento de una nueva cita del calendario mundial: el Maratón de Bangkok. Para un debut de este nivel, pocas figuras generan tanta visibilidad como la del considerado mejor maratonista de todos los tiempos, por lo que su participación fue clave para posicionar el evento desde su primera edición. Es que desde 2024, Eliud firmó un convenio copmercial como “Embajador del turismo” del país asiático y su presencia es parte de esta iniciativa.
Kipchoge no compitió en la distancia principal ni se alineó con la élite internacional. Optó por correr la media maratón y recorrer las calles de la capital tailandesa a un ritmo completamente relajado, compartiendo kilómetros con corredores aficionados. Mientras tanto, en la prueba reina, el triunfo quedó en manos del etíope Bekele Agunafr, quien se impuso con un registro de 2:14:00.

El keniata completó los 21 kilómetros en 2:26:41, un tiempo simbólico para un atleta acostumbrado a marcas históricas. Lo curioso del día fue que cruzó prácticamente al lado de la principal figura institucional del evento: la reina Suthida de Tailandia.
La consorte, miembro de la dinastía Chakri desde 2019 y esposa del rey Vajiralongkorn, también participó en la media maratón. A sus 47 años, finalizó la prueba un segundo antes que Kipchoge, marcando 2:26:40. Su presencia dio un impulso mediático enorme al estreno del maratón, consolidando a Bangkok como un nuevo punto fuerte del running asiático.
Con este gesto, tanto la reina Suthida como Kipchoge dejaron una imagen potente: el deporte como símbolo de cercanía, inspiración y promoción para una ciudad que busca convertirse en referencia del running global.






